Testículo no descendido (criptorquidia)


El objetivo del tratamiento es mover los testículos no descendidos a su ubicación correcta en el escroto. El tratamiento temprano puede disminuir el riesgo de complicaciones de un testículo no descendido, tales como el riesgo de infertilidad y cáncer testicular.

Cirugía
Un testículo no descendido generalmente se corrige con cirugía. El cirujano manipula cuidadosamente el testículo en el escroto y cose en su lugar. Este procedimiento generalmente requiere incisiones relativamente pequeñas y se puede realizar con dispositivos laparoscópicos.

Cuando su hijo tiene la cirugía dependerá de una serie de factores, tales como la salud de su hijo y lo difícil que el procedimiento podría ser. Su cirujano probablemente le recomendará hacer la cirugía después de que su hijo es 3 a 6 meses de edad y antes de que se 15 meses de edad. Tratamiento quirúrgico precoz parece reducir el riesgo de complicaciones posteriores.

En algunos casos, el testículo puede estar poco desarrollada, tejido anormal o muertos. El cirujano extirpará este tejido testicular.

Si su hijo también tiene una hernia inguinal asociado con el testículo no descendido, la hernia se repara durante la cirugía.

Después de la cirugía, el cirujano controlar el testículo para ver que continúa desarrollando, funcionar adecuadamente y permanecer en el lugar. El monitoreo puede incluir:

Examen físico
Ecografía del escroto
Las pruebas de los niveles de hormonas

Tratamiento hormonal

El tratamiento hormonal implica la inyección de gonadotropina coriónica humana (HCG). Esta hormona puede causar que el testículo al escroto pasar a su hijo, pero el tratamiento hormonal suele ser menos efectiva que la cirugía se. Hay algunas pruebas de que el tratamiento hormonal puede contribuir a la aparición temprana de la pubertad (pubertad precoz).

Otros tratamientos
Si su hijo no tiene uno o ambos testículos - falta o no sobrevivieron después de la cirugía - usted puede considerar salinos implantes testiculares en el escroto que puede ser implantado en la infancia tardía o adolescencia. Estos implantes - en forma de testículo-nódulos llenos de un líquido - resultado en el “apariencia” de los dos testículos en el escroto.

Si su hijo no tiene por lo menos un testículo sano, su médico lo derivará a un especialista en hormonas (endocrinólogo) para discutir futuros tratamientos hormonales que serían necesarios para lograr la madurez física y la pubertad.